Lo que más vale en el mundo no se compra con dinero

In Cosas Pequeñas by Marta Cuevas1 Comentario

– “¿ Cuánto vale esto?”. Típica  pregunta que  oye la dependienta de una tienda unas cuantas veces al día.

– “ 25 euros”. Típica respuesta a  la que cualquier consumidor está acostumbrado.

Entonces, ¿el precio es el valor  de algo?. Solemos usar estas dos palabras: precio y valor, “cuanto cuesta” y “cuanto vale”, como sinónimos. Si nos paramos a reflexionar un poco nos damos  cuenta de que no significan exactamente lo mismo.

Hay bienes que tienen un elevado  precio y sin embargo pueden carecer de valor. Un niño que recibe de su atareado padre  regalos muy caros puede no valorarlos, porque lo que realmente valora es la  presencia de su padre. Esa presencia es tan valiosa que no se suple con cosas  muy caras.

Visto desde el otro lado, hay  otras muchas cosas a nuestro alcance que tienen un gran valor y que en ocasiones no apreciamos. Quizá porque valen poco en términos de dinero. O incluso son  gratis. Puede que nos hayamos acostumbrado a ellas. Sin embargo, si nos faltaran las echaríamos de menos.

Hay que revalorizar estas  cosas y admirarse cada día. Hay que  revalorizar las sonrisas, los buenos momentos con los amigos, una buena película  en casa, un señor que toca el acordeón en el metro, un gesto amable, una puesta  de sol, una conversación bonita con alguien… Si valor y precio fueran lo mismo, todo esto no sería valioso, porque no cuesta dinero. Pero  creo que estamos todos de acuerdo en que su valor es dificilmente calculable.

Como bien dice el conocido  eslogan: “Hay cosas que el dinero no puede comprar”. Estamos en tiempos económicamente difíciles. Es un tiempo estupendo para volver a valorar todo aquello que el  dinero no puede comprar.

Con esta idea acabo este post, no sin antes desearos un feliz fin de semana e invitaros a escuchar esta canción que nos recuerda que  “lo que más vale en el mundo no se compra con dinero”.

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