La carrera definitiva de María de Villota

In Actualidad by Marta CuevasDejar un comentario

Queridos amigos: María se nos ha ido. Tenía que ir al cielo como todos los ángeles. Doy gracias a Dios por el año y medio de más que la dejó entre nosotros. Fdo. Familia Villota”

 Con esta serena frase anuncian sus familiares la repentina e inesperada muerte de María de Villota, esa gran luchadora española que tanto nos ha enseñado.En estos momentos se mezclan dolor y gratitud. Dolor por haber perdido a alguien de tan gran altura humana y agradecimiento por su espíritu luchador que tanto nos ha enseñado.

Tras su grave accidente María dejó un testimonio impresionante (que bien valió una entrada de blog) de superación y ganas de vivir. Su ejemplo ayudó a muchos a cambiar el punto de vista y a replantearse muchas cosas.

“ Este ojo me ha devuelto el norte. Esta nueva oportunidad la voy a vivir al 100%“. Y estas palabras suyas, las ha vivido a la perfección. Esta nueva oportunidad de un año y pico la ha sabido exprimir al máximo.

 María estaba en Sevilla para asistir al congreso de universitarios “Lo que de verdad importa”. Hace unos años pude asistir a una de las ediciones de este congreso, donde escuché  grandes testimonios de personas increíbles. María tenía ganas de ayudar a los demás, de que su vivencia del accidente y lo que ello supuso, sirviera a la gente para mejorar y darse cuenta de lo importante. Y lo ha conseguido una vez más; sin palabras , sin discursos, con su ejemplo. Con las ganas que le ponía a todo, con el humor con que vivía el haber perdido un ojo (pudimos ver en su cuenta de twiter cómo estrenaba nuevo parche;), con la manera de reaccionar cuando su sueño de piloto se esfumaba…

 “Mi escala de valores ha cambiado radicalmente. Me he dado cuenta de que para ser feliz no se necesita demasiado, con tener salud y estar rodeada de los tuyos ya es suficiente para disfrutar de la vida, que es un regalo”. Y esa gran idea, esa gran verdad, la quiso plasmar en su libro “La vida es un regalo”, que pensaba presentar en apenas unos días y que ahora es un regalo y un gran legado para nosotros.

María ha ganado la carrera definitiva: la Carrera de la vida. La ha ganado como una campeona, ha atravesado la línea de meta triunfante. Su familia puede estar orgullosa de ella.

María nunca dejó de agradecer todo lo que se rezó por ella en esas angustiosas horas del accidente: “Soy católica, creo en Dios. Pero, aparte de esa ayuda que he tenido desde arriba, aparte también del apoyo de mi familia y de mi novio, he contado con el sostén de gente a la que no conozco. Personas anónimas que, desde las redes sociales o desde la calle, me han animado mucho. Me dicen que han rezado por mí, o que se alegran de mi recuperación. Ha sido maravilloso”

Por eso desde aquí yo también te quiero agradecer tu ejemplo, María, porque nos has enseñado lo que de verdad importa: que la vida es un regalo que hay que aprovechar.Gracias por todo, ¡eres grande entre las grandes! Seguro que estás ya en el podium. Rezamos para que así sea. Gracias por tu ejemplo, cuida a tu familia desde el Cielo, y cuídanos a nosotros también.

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