Archivos por Etiqueta: felicidad

Las tonterías importantes del señor Banks

1 may

Mary Poppins es una película mágica, divertida y entretenida. Los niños suelen disfrutar mucho con las aventuras de Michael y Jane y su niñera.Además de diversión, esta película está llena de enseñanzas y moralejas. Mi entrada de hoy tiene como punto de partida una reflexión que aparece en la película. Esta reflexión la hace Bert, el deshollinador, dirigiéndose al señor Banks

Es increíble, un hombre tan importante y con tantas ocupaciones paseando a los niños… un futuro gigante de las finanzas ¿cómo pudo hacer una cosa así? No debe malgastar su precioso tiempo en esas tonterías… ¡Sacar a los niños de paseo! ¿Para qué? No sirve para nada. Si sus hijos están contentos o tristes, si ríen o lloran, no debe preocuparle (…)… Un buen día –continua– sus hijos serán mayores, levantarán el vuelo y lo dejarán sólo. Entonces, ya no tendrá más preocupaciones, aunque quizás comprenda que se ha equivocado.

 Con esta reflexión Bert intenta hacerle ver al señor Banks que está eligiendo el camino equivocado. Aunque la película es alegre y divertida por la presencia de Mary Poppins, la figura del padre aporta dramatismo y tristeza a la historia: hasta el final de la película, es un hombre infeliz.

¿Por qué es infeliz un hombre que aparentemente lo tiene todo? Un buen trabajo, dinero, una buena casa, una familia, una niñera que se encarga de sus hijos…Porque lo tiene todo pero no tiene nada, porque quizá lo realmente importante lo considera una “tontería”.

Bert nos da una pista de la tristeza del padre de los niños, en su conversación con ellos.

 – Todo el día encerrado en ese banco frío y triste con montones de dinero tan frío y tan triste como el banco. Siempre me ha dado pena ver a un hombre enjaulado.

– ¿Mi padre está en una jaula?, pregunta Jane.

 – Hay jaulas de todas clases –contesta Bert–; algunas con forma de banco con alfombra.

Y es que,aunque la ambición profesional es buena en su justa medida, la ceguera que ésta puede provocar nos hace infelices y nos impide ver lo realmente importante. Ser padre no sólo es “traer hijos al mundo”. Ser padre es mucho más que eso. Ser padre es una aventura maravillosa que no se limita al día del nacimiento de los hijos si no que empieza cuando el niño está en el seno materno y dura toda la vida. A veces no se considera que ser padre es realmente una vocación, como lo puede ser la vocación de médico, y que los padres tienen un papel importante que cumplir.

El señor Banks consideraba que salir a pasear con sus hijos era, en cierta medida, una pérdida de tiempo. Quizá porque no ha entendido lo que es ser padre en plenitud. Los niños necesitan de los padres, de los dos. Necesitan de la madre y necesitan del padre,de cada uno, porque cada uno aporta y significa algo distinto para ellos.

Que un padre esté en casa o no esté no da igual. Que un niño pueda disfrutar jugando con los coches con su padre o no tenga esa oportunidad no da igual. Que una chica encuentre en su padre un modelo a la hora de fijarse en los chicos es importante. Que un padre procure llegar pronto a casa o no lo haga no da igual. Que los hijos se sientan queridos o no, no da igual. No son tonterías, son cosas importantes. Son detalles, o cosas más grandes, que suponen sacrificio en ocasiones, pero que siempre se ven recompensadas.

De la misma forma, los padres necesitan de los hijos,porque ellos dan sentido a su vocación de padres. Un padre que no disfruta con sus hijos, que no sabe prescindir de “cosas urgentes” para dedicarse a lo importante, se verá frustrado como padre,aunque profesionalmente sea un hombre de éxito.

Evidentemente,los padres también tienen la responsabilidad de mantener a los hijos, por lo que en ocasiones habrá que hacer un esfuerzo especial por conseguir los medios económicos necesarios, sacrificando el tiempo que tenemos para dedicar a la familia. Como en todo, se trata de equilibrar. Y si no se puede dedicar más tiempo a los hijos, por lo menos dedicarles pequeños ratos “de calidad”, bien aprovechados.

Creo que la clave es aprender a distinguir lo realmente importante de lo que no lo es,y priorizar. Hay que separar lo importante de lo urgente, porque puede haber cosas urgentes que no sean importantes. El Señor Banks se da cuenta de esto al final de la película, cuando dice:

Y yo que soñaba con llegar a ser un importante gigante de las finanzas, alguien tan grande y tan poderoso como el señor Jones. Toda una vida de sacrificios, toda una vida dedicada a una brillante posición social y de repente ves que tus ilusiones se esfuman y lo pierdes todo.

Es entoces cuando se dá cuenta de lo realmente importante, de aquello por lo que merece la pena sacrificarse de verdad, y empieza a “perder el tiempo” con sus hijos, yéndose a volar las cometas. El señor Banks aprendió esta lección, aunque la aprendió tarde y se perdió unos cuantos años de la vida de sus hijos. ¡Ojalá todos los padres sepan valorar lo que esta palabra, “padre”, encierra!¡Ojalá todos ellos decidan vivir a tope la aventura de ser padres!

¡Coge las riendas y galopa!

12 abr

Para los amantes de los caballos, esta frase es una invitación a la aventura y a disfrutar de la vida. Los jinetes disfrutan a lomos de sus caballos, dirigiéndolos hacia lugares bonitos. A ningún jinete se le ocurre dejar que el caballo decida el camino o el destino de su viaje. No hay nada peor que un caballo desbocado. Antes de emprender el camino, el jinete prepara la ruta, marca unas guías para su viaje. Y el resultado de ello es un camino delicioso y una meta preciosa. Esta preparación lleva tiempo pero merece la pena.

En la vida llega un momento, antes o después, en el que hay que elegir entre coger las riendas de la propia vida o dejar que el caballo corra a su aire sin contar con el jinete. Es el momento de decidir cómo quiero vivir, qué quiero hacer con mi vida, a dónde quiero llegar. Es el momento de pensar qué va a moverme, cuales son mis directrices. Si no decidimos coger las riendas, el caballo tomará el control y nos llevará por donde le plazca: a veces serán sendas buenas pero otras muchas no será este el caso.

Ya sea conscientemente o de forma inconsciente nos movemos por ideas y formas de vida. La cultura de la”espontaneidad” mal entendida, del capricho, de lo que salga, de lo que surja en cada momento, lleva a una vida desordenada y muchas veces sin sentido. Es una “vida veleta” basada en hacer lo que me apetezca en cada momento, sin tener ninguna meta en concreto más que el sentirme bien conmigo mismo. El camino que viene, el espontáneo, es el más fácil de recorrer: actuar según van ocurriendo los acontecimientos. Ser reactivo a lo que va pasando en la vida. Esta forma de vida es un poco un vivir sin pensar, lo que se acaba traduciendo en pensar como se vive.

Contrariamente a esto, está la actitud activa frente a la vida, que consiste en vivir como se piensa, de acuerdo a unas ideas y no dejarse zarandear por lo instantáneo. Este camino es más difícil pero más seguro, y lleva a una vida bien fundamentada y feliz si nos guiamos por las ideas correctas. Creo que lo que hace una vida feliz, lograda, completa, llena, es tener claro cómo se quiere vivir y tener unas ideas madres en la vida que nos ayuden a llegar a lo que queremos. Estas ideas madre las tiene que establecer cada uno, a partir de lo que ha recibido y sigue recibiendo a lo largo de su vida. Deben ser ideas maduradas, ideales fundados, razones que de verdad nos convenzan y sean capaces de dar coherencia y solidez a nuestra vida, para hacernos felices. Ideas que den coherencia y felicidad de verdad, no postizos que pretenden aparentar lo que sólo uno sabe que no es real. Por eso, porque necesitamos ideas sólidas, muchas veces tendremos que pararnos a pensar o buscar con más ahínco respuestas que no encontramos.

A veces se hará difícil mantenerse fiel a nuestras ideas,el camino será abrupto y dificil; pero pasado un tiempo, nos daremos cuenta de que el esfuerzo ha merecido la pena y de que haberse parado a preparar la ruta, como hacen los jinetes,ha sido un trabajo fructífero.

Preparar la ruta es preparar una aventura apasionante. Después de esto, sólo queda coger las riendas y galopar. Nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para coger las riendas, o para volver a asirlas si las hemos soltado por el camino.

Es momento de coger las riendas y galopar, viviendo una vida que podamos decir que merece la pena ser vivida.

Tiempo de emprendedores

23 nov

“El orgullo se rescata a base de trabajo, de esfuerzo, de mérito, de tomar riesgo, de innovar, de preocuparse por los demás, de ser solidario…”

Voy a basar mi entrada de hoy en estas palabras pronunciadas por Mariano Rajoy tras conocer el resultado de las elecciones generales del pasado domingo.

Me parecen interesantes porque, más allá de ideologías o de ideas políticas, mencionan conceptos que nos resultan a todos familiares (o al menos deberían)

Una situación extraordinariamente difícil como es la actual, requiere un esfuerzo extraordinario, una innovación extraordinaria, una solidaridad extraordinaria. Esta claro que los políticos tienen una enorme responsabilidad, tienen que hacer bien sus deberes, se deben a sus países. Y eso es innegable y debe ser así. Sin embargo, mi idea es aplicar estos términos a la vida de todos los días de un ciudadano de a pie.

La situación actual nos llama a todos a ser emprendedores, a trabajar bien. Requiere que nos esforcemos por realizar nuestras tareas, cualquiera que sea, de la mejor manera posible y aportemos lo mejor de nosotros. Todos tenemos la experiencia de la satisfacción que produce un trabajo esforzado, bien acabado. Y todo eso es porque las tareas que tenemos entre manos, bien hechas, nos hacen crecer . El trabajo nos ayuda a desarrollar muchas cualidades que nos hacen no sólo mejores profesionales si no también mejores personas.

Pero más allá del trabajo como “deber cumplido”, tenemos que entender el trabajo en relación a los demás. Es frecuente ver en las mesas de trabajo o delante de la pantalla de un ordenador fotos de familia: de los hijos, de la mujer, del novio…que nos recuerdan el motivo de nuestro esfuerzo y nos reconfortan cuando las cosas son arduas.

Es importante aprender a dar motivos a nuestras actuaciones, porque si no, pocos se levantarían un lunes para ir a trabajar. Sin estos motivos sólo viviríamos para el fin de semana, amargados cinco días a la semana y contentos dos. ¡Vaya panorama!

Es tiempo de valentía, es tiempo de emprendedores, de sacar lo mejor de nosotros mismos para darlo a los demás. Es tiempo de trabajar con fuerza, de tener ganas de mejorar,de preocuparse por los demás, de crecer y tener buenas ambiciones en el terreno de lo profesional.

“Ya hemos visto otras veces que, cuando se hacen bien las cosas, los resultados llegan. Yo confío en que el trabajo, la seriedad y la constancia, servirán también para que, más pronto que tarde, todos empecemos a ver los frutos”

Y los frutos en el terreno de lo personal serán la alegría de darnos, el gusto por lo que hacemos y siete días contentos a la semana en vez de dos.

¿Dónde está la felicidad?

14 nov

Este ha sido siempre uno de los grandes interrogantes del hombre.

Y pensando en esta pregunta me he acordado del siguiente video, que nos recuerda cómo es en las cosas pequeñas y de cada día donde podemos encontrarla. A veces nos parece que  las grandes cosas  nos van a hacer muy felices. ¡Cuántas veces hemos querido algo y cuando lo hemos conseguido no nos ha llenado tanto como pensábamos! Y es porque la felicidad está muchas veces más al alcance de la mano de lo que creemos,incluso aunque aparentemente las cosas no vayan bien. Este video es todo un ejemplo de una vida feliz hasta el final, ¡os invito a verlo!

Que tengas un día muy feliz

31 oct

Todo el mundo tiene experiencia de un ascensor un día de diario por la mañana temprano. Un saludo apenas audible al entrar, algún que otro bostezo, últimos retoques en el espejo, colocarse bien la chaqueta, mirar de reojo para ver por que piso vamos…silencio… una especie de “hasta luego” al bajarse que no se entiende muy bien, y cada uno corriendo a sus quehaceres del día.

 Suele ser un momento muy corto y al que no prestamos atención. Sin embargo, el otro día un vecino hizo que mi “momento en el ascensor” fuese distinto porque cuando entré me dedicó una amble sonrisa y al salir me dijo “que tengas un día muy feliz”. Esta frase aparentemente tan normal me llamó mucho la atención a esas horas de la mañana cuando todo el mundo está aún medio dormido y no suele tener ni la capacidad de fijarse en los demás. Salí del ascensor con mayores ganas de aprovechar el día, de “tener un día muy feliz” y de intentar hacer más felices a los demás. Empecé mi día de otra forma. Y todo eso, por una sencilla frase dicha por un vecino en un ascensor un día de diario por la mañana.

 Mi vecino me hizo sonreír y me dio qué pensar. Nunca sabemos la repercusión que  puede tener un pequeño gesto de amabilidad, incluso en un ascensor un día por la mañana.

La historia del salmón

25 oct

“Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.” A. Einstein

La historia del salmón es una  historia bonita y dura. Bonita porque es una historia de superación. Dura porque se enfrenta a un río revuelto. Los salmones nacen en el río y luego bajan al mar hasta que llega la época de reproducción. En ese momento emprenden un viaje río arriba para reproducirse en el lugar en el que nacieron. Es un viaje duro, contracorriente, en un río revuelto, con rápidos y cascadas que desalientan, que arrastran, que invitan a dejarse llevar. Este viaje nada tiene que ver con la bajada al mar anterior, fácil y placentera. Sin embargo, los salmones remontan el mar con ahínco, aún sabiendo que pueden perder su vida en el intento, movidos por un fin. Y el resultado de este viaje merece la pena, es fecundo.

El hombre también emprende un camino, el de la vida, a veces arduo, en un río revuelto que no siempre es fácil. Nuestra vida está llena de remansos y de corrientes. Es fácil encontrar el lado positivo en el remanso, en los días fáciles, sólo hay que dejarse llevar. Pero esta tarea se vuelve difícil cuando hay que luchar y la corriente viene en contra. Sin embargo no hay que perder de vista que el hombre es amante de los retos, que los desafíos hacen de la vida algo apasionante.

He aquí el objetivo de mi blog; exprimir la vida a tope, disfrutar de las cosas pequeñas, descubrir en cada cosa el sentido positivo, apreciar los desafíos que se nos brindan y sacar de cada circunstancia lo que nos haga crecer como personas, ser mejores amigos, mejores hijos, mejores novios, mejores profesionales, mejores vecinos…

¡Bienvenidos a  mi blog, bienvenidos a ” A río revuelto”!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.